Cuando aparece en mi memoria este recuerdo de mis cuatro años, perfectamente delineado, no dejo de sorprenderme. Lo veo como una foto, el féretro pasando por la avenida, la multitud allá abajo, apiñada bajo la lluvia, los paraguas de colores sobre un fondo negro y gris. Tengo también la sensación de que la tristeza se vivía, se sentía en el aire, el clima lloraba, todos lloraban, y se vibraba una energía, de orden político, pero sobre todo sentimental, que entraba por los huesos, como si realmente los argentinos hubieran perdido ese día al padre de la patria, aunque Perón estuviera bien lejos de ser San Martín.
También le agradezco al viejo, estos actos iluminados, su visión histórica para darse cuenta de que ahí estaba pasando algo importante, y que había que verlo, aunque él fuera el gorilón más acérrimo.
También recuerdo que papi mintió para poder pasar al edificio desde el cual vimos la procesión. ¿Será que tanto nos sorprendió a todos escuchar una mentira de su boca? Aunque también una vez, de viaje a la costa con el auto y al ser detenido por la caminera, me acuerdo que dijo ser abogado para zafar de la multa ¿Será que en aquella época ser abogado era más efectivo que una coima?(Cris, creo que vos confundís esta escena con la de Perón, se me ocurre más verídica la de Marce)
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tambien me acuerdo que papá decía que debíamos ir a conocer a Borges, de la epoca en que borges vivia en un departamento en el centro, a mi en ese momento me parecia un plomazo.
ResponderEliminarque lástima que no lo hicimos porque seguro hubiera sido algo especial para todos.